Somos apartidistas. Quienes conformamos CCxM estamos comprometidos en procurar el bien común de los mexicanos.
Demandamos que nuestros políticos cambien y actúen por el bienestar del país y los mexicanos y que no sólo lo hagan por sus intereses individuales o partidistas.
Nos vemos como impulsores de un cambio de actitudes y comportamiento ciudadano, independientemente de nuestra actividad o nivel socioeconómico.
Nuestra asociación agrupa empleados, profesionistas independientes, empresarios, estudiantes, maestros y a ciudadanos concientes por nuestro país.
En orden alfabético de apellido los integrantes de CCxM incluye entre otros a:
Alejandro Camelo Schwarz
Juan de la Garza Garza
Carmina González de Chapa
Ricardo Guerra Ayala
Rosa Elva Elizondo Flores
Maricarmen Elosua
Tomas Peña Montemayor
Isabella Navarro Grueter
Luis Patrón Sartí
Fernando Tonda de la Torre
Ana Cecilia Torres González
Gerardo Villareal
Solo faltas tú.
Te invitamos a unirte a CCxM. Haz clic en el botón de ÚNETE.
Estamos organizados en Comités.
Consejo Consultivo
Consejo conformado por personajes de alto nivel de reconocimiento a nivel nacional por su integridad como seres humanos y emprendedores o políticos. Este consejo es responsable de analizar las propuestas directivas y operativas de CCxM para apoyar con su asesoría a la mejor consecución de los objetivos organizacionales.
Comité Ejecutivo
Órgano responsable de establecer lineamientos al proyecto y apoyar las diferentes iniciativas que lo integran.
Comité de Coordinación
Tiene el rol asesor y facilitador de las actividades del proyecto para preparar a una nueva y mejor generación de mexicanos honestos y respetuosos de la ley.
Comité de Mensajes
Define los contenidos del proyecto que reafirmen los valores de un buen ciudadano y el cambio de actitud.
Comité de Comunicación
Establece los lineamientos para asegurar la imagen institucional del proyecto y las proyección en todos los medios de comunicación e incluyendo el medio digital.
Comité de Convocatorias
Promueve la participación ciudadana y la obtención de donativos y patrocinios de mensajes para mejorarla actitud y los valores ciudadanos.
Comité de Asesorías
Contribuye a la ejecución de actividades relevantes mediante la asesoría especializada en áreas específicas.
EMPRESAS que PROMUEVEN MENSAJES CCxM
Entre otras, las empresas que apoyan la difusión de mensajes positivos y de reflexión de CCxM incluye a:
ABA SEGUROS
Banco Ahorro Famsa
BANREGIO
Berel
Bloquera Regiomontana
BRISA Ventiladores
Centro de Radiodiagnóstico e Imagen
Famsa Tiendas
Grupo Holck
Grupo Marcvie
Ingenios Santos
Lamosa
MisoDi
MCM Telecom
Platanos Tito
Ragasa - Aceite Ave
Soriana
Conciencia Ciudadana por México, se gestó a partir de la indignación que al Dr. Alejandro Camelo Schwarz, le generó la siguiente declaración del Presidente Felipe Calderón: "No nos vamos a dejar dominar por una bola de maleantes que son una ridícula minoría".
A continuación incluimos la carta original, que circuló entre cientos de miles de cibernautas y apareció incluso, en el periódico El Norte el 6 de marzo del 2011.
Ante la necesidad de convocar a una conciencia ciudadana que promueva el correcto actuar de los mexicanos y la demanda de políticos de vocación y no de conveniencia, hemos constituido esta asociación civil de ciudadanos concientes por México.
Ridículas minorías
El Norte Opinión Invitada 6 Mar. 2011
Alejandro Camelo Schwarz
Esperando mi vuelo en el aeropuerto de Monterrey el 26 de marzo del 2010, escuché un discurso del Presidente Felipe Calderón que capturó mi atención por la vehemencia de sus palabras. Hablaba del crimen organizado y enfáticamente decía que se trataba de una "ridícula minoría".
En aquel momento abrí mi computadora, escribí un corto texto y lo envié a la página de la Presidencia de la República. Al momento se me confirmó de recibido.
En ese mensaje -que ha dado vueltas varias veces en la red por motivos que explicaré más adelante- le decía al Presidente que, efectivamente, el crimen organizado representa una ridícula minoría y que por desgracia es una nueva minoría que afecta a la mayoría de los mexicanos, pero que existen desde hace más de 80 años minorías que han estrangulado sin misericordia a la mayoría de nosotros.
La ridícula minoría de diputados y senadores que, enfrascados en intereses personales y partidistas, han obstruido los cambios legislativos que se requieren con urgencia para nuestro País.
La ridícula minoría de quienes forman el Poder Judicial y quienes no aplican la justicia por igual, generando un estado de anarquía que ha acabado con nuestra confianza.
La ridícula minoría de las riquezas mal habidas en nuestro País que concentran de manera inmoral e intolerable los bienes de la Nación ante la injusticia de 40 millones de mexicanos en pobreza extrema.
La ridícula minoría que dirige el destino de la educación en México, matando antes de nacer una nueva generación de mexicanos destinados desde ahora a la mediocridad intelectual.
La ridícula minoría de los monopolios que laceran la economía de los mexicanos.
En aquel mensaje le decía al señor Presidente que él necesita actuar ante éstas y otras ridículas minorías, y que, de hacerlo, la abrumadora mayoría estaremos con él.
Pero si no lo hace, despertará pronto el monstruo dormido de las mayorías, y entonces sí, señor Presidente, ya nada será igual.
Ese día compartí el texto con mi esposa y mis tres hijas, mis hermanos (cuatro hermanos y cuatro hermanas) y con no más de 10 amigos cercanos. Supongo que ellos lo compartieron también.
A partir de esa fecha he recibido cientos de correos, llamadas y mensajes personales de gente que conozco y muchos más que no conozco, incluso que viven y trabajan fuera de México.
Aquella carta que escribí ha sido reenviada miles de veces, publicada en muchos sitios de internet (algunas veces modificada) y como consecuencia de este fenómeno hoy he sido invitado a escribir en estas páginas algo al respecto.
Después de esa extraña y fortuita experiencia mediática me convertí sin quererlo en el recipiente de los sentimientos que me expresaron muchos mexicanos. Algunos con ira, otros con desilusión y, sorprendentemente para mí, muchos más que los anteriores, con el ánimo de hacer algo positivo para que las cosas cambien en México.
Al final de esta historia tengo varias conclusiones que, viniendo de un ciudadano común, pueden ser equivocadas o incluso absurdas, pero me atrevo a compartirlas aquí.
México no es más que una extensión territorial. No tiene vida propia, no progresa ni se equivoca. Los mexicanos somos los responsables de lo que en México ocurre o deja de ocurrir. Así que decir "Vamos, México, tú puedes" debe cambiar a "Vamos, mexicanos, juntos podemos".
Los mexicanos afrontamos gravísimos problemas de injusticia social, educación y de ilegalidad en todos los niveles, pero no todo está mal. Hay muchas cosas que se hacen muy bien y de las cuales deberíamos sentirnos orgullosos, pero hemos perdido la capacidad de ver las cosas positivas y de reconocer a quien las hace. Hemos perdido la capacidad de creer en algo o en alguien. Y lo que es más grave aún: hemos perdido la capacidad de creer en nosotros mismos.
Todos exigimos a gritos que las cosas cambien, pero nadie inicia el cambio de manera real. Gritamos los ciudadanos, gritan los medios de comunicación y los políticos se gritan unos a otros. Gritan los empresarios exigiendo resultados y todos en medio de nuestros propios gritos nos cubrimos con un manto de indignación y sufrimiento como si todos fuéramos víctimas. Qué actitud más cómoda. Si todos somos víctimas, ¿quiénes son los culpables de la ilegalidad, de la injusticia social, de la mediocre educación, de la corrupción, de la falta de crecimiento de México?
Todos sin excepción somos responsables de la descomposición social que lentamente se ha dado en México. Desde la tolerancia a las pequeñas ilegalidades de Tránsito hasta la indiferencia de las grandes injusticias sociales que no son tan graves "siempre y cuando a mí no me afecten".
Ciudadanos comunes, medios de comunicación, líderes sindicales, partidos políticos, universidades, empresarios, gobernantes. Todos tenemos algo de culpa por acción o por omisión y debemos de reconocer que hemos fallado.
Estamos heredando a nuestros hijos y a nuestros nietos una sociedad injusta individualista y apática. Tenemos motivos de sobra para sentirnos avergonzados por ello.
Escuchamos y leemos extraordinarios editoriales, conferencias magníficas, incluso existen tratados completos que analizan los graves problemas de la sociedad mexicana y sus posibles soluciones, pero las palabras no cambian el destino de la historia, lo único que puede cambiar nuestra historia y nuestro futuro son las acciones.
El día que los mexicanos encontremos la forma de organizarnos como sociedad para ser verdaderos ciudadanos, cumpliendo con nuestros derechos y obligaciones, ese día habremos iniciado un cambio hacia una mejor y más justa sociedad. Un cambio que terminará, aunque tarde, con las ridículas minorías.
El autor es médico otorrinolaringólogo. acameloschwarz@gmail.com
Impulsamos centralmente la Cultura de la Legalidad.
Los valores que promovemos promueven además de la Legalidad, que es central para CCxM. la integridad del ser humano e incluyendo los siguientes:
Ética
Justicia
Legalidad
Honestidad
Integridad
Sociales
Solidaridad
Compromiso
Respeto
Paz
Productividad
Orden
Responsabilidad
Disciplina
Superación
Derechos Reservados: Promotora de Valores y Conciencia Ciudadana por México, A.C. CCxM, CCxMéxico eMail: info@ccxm.org